LA FLEXIBILIDAD EN LOS PATRONES DE ALIMENTACIÓN CIRCADIANOS AUMENTA LA RESISTENCIA DE LA TRUCHA COMÚN AL CAMBIO AMBIENTAL.
El estudio investiga cómo la capacidad de la trucha común (Salmo trutta) de seleccionar de forma adaptativa cuándo y dónde alimentarse, bien documentada a nivel individual en la literatura empírica, podría potencialmente amortiguar los impactos demográficos del cambio ambiental a largo plazo, específicamente al aumento de temperaturas y la reducción del caudal. Utilizando un modelo basado en individuos (IBM), los autores simularon la trayectoria de una población de truchas en el límite más cálido de su rango bajo tres escenarios de cambio ambiental de creciente severidad. Los resultados sugieren que la capacidad de ajustar sus patrones horarios y lugares de alimentación ofrece a las poblaciones de truchas una mayor resiliencia ante estas alteraciones, en comparación con aquellas con patrones fijos. Sin embargo, esta adaptabilidad conductual no compensa por completo los impactos negativos del cambio ambiental en todas las clases de edad, especialmente en las más jóvenes y las más viejas. En última instancia, la investigación resalta la importancia de la flexibilidad de comportamiento como un mecanismo para mitigar, aunque no eliminar, los efectos del cambio climático en las poblaciones de peces de agua dulce.
Universidad Complutense de Madrid 27/03/2025
Artículo de divulgación: https://blog.pensoft.net/2025/03/31/guest-blog-post-global-change-indivi...
Artículo de investigación: Ayllón D, Railsback SF, Harvey BC, Nicola GG, Elvira B, Almodóvar A (2025) La plasticidad conductual en los patrones circadianos de alimentación aumenta la resistencia de las poblaciones de trucha marrón al cambio ambiental. Individual-Based Ecology 1: e139560. https://doi.org/10.3897/ibe.1.e139560